ANDY PARK

PASTOR Y LÍDER DE ADORACIÓN

Andy Park es una figura pionera en el movimiento de Adoración de la Viña. Él es uno de los compositores que ayudó a definir el sonido y la teología de nuestra adoración a nivel global. Su ministerio se centra en la intimidad con Dios, la autenticidad y la expresión creativa. Ha acompañado y visitado al movimiento Viña Chile durante décadas.

Su corazón, su sencillez y sus composiciones han sido un tremendo aporte y crecimiento para muchos Lideres y músicos del movimiento.

TEMAS QUE HABLARÁ ANDY PARK

16:50 - 17:50

PLENARIA: Expectativa de Reino · "Ven, Espíritu Santo"

La esencia de nuestra adoración es la presencia manifiesta de Dios. Andy concluye este ciclo de plenarias enfocándose en la expectativa del Reino: la seguridad de que Dios está presente y desea actuar. Seremos desafiados a ministrar con una fe expectante, creando espacios donde el Espíritu tenga libertad para sanar, consolar y empoderar a su iglesia para la misión.

16:00 - 17:10

TALLER 3: Espiritualidad Sana para el líder de adoración

En este taller descubriremos disciplinas internas como la oración y meditación para que tu adoración brote de la intimidad, y disciplinas externas como el mentoreo y el servicio para construir un liderazgo maduro y sostenible en comunidad.

16:00 - 17:10

TALLER 3: Espiritualidad Sana para el líder de adoración

En este taller descubriremos disciplinas internas como la oración y meditación para que tu adoración brote de la intimidad, y disciplinas externas como el mentoreo y el servicio para construir un liderazgo maduro y sostenible en comunidad.

19:45 - 20:45

PLENARIA: EL CORAZÓN DEL ADORADOR

Antes de que el primer acorde suene o la primera palabra sea cantada, existe un lugar donde nace la verdadera adoración: nuestro interior. En esta plenaria, Andy nos invitará a explorar las motivaciones más profundas de nuestro servicio. Descubriremos que el llamado del adorador no se trata de talento o técnica, sino de cultivar un corazón rendido, íntegro y apasionado que busca, por sobre todas las cosas, agradar al Padre en la intimidad.